PT cuestiona la necesidad de una reforma electoral y presume que la derecha “perdió con sus propias reglas”
El coordinador del Partido del Trabajo (PT) en la Cámara de Diputados, Reginaldo Sandoval, cuestionó públicamente la pertinencia de impulsar una reforma electoral en este momento, argumentando que Morena y sus aliados ya han logrado victorias bajo el marco legal vigente. En conferencia de prensa, Sandoval afirmó que “la derecha mexicana perdió aquí en México con sus propias reglas”, sugiriendo que no existe urgencia para modificar el sistema electoral.
El legislador sostuvo que, bajo las reglas actuales, la coalición oficialista controla el Poder Ejecutivo, el Legislativo y —según su interpretación— también el Judicial por la vía electoral. “Si nosotros estamos ahorita en el poder, tenemos el Poder Ejecutivo, el Poder Legislativo, y ganamos por la vía de la elección el Poder Judicial, ¿habrá necesidad de una reforma?”, declaró. Para Sandoval, la prioridad debería ser la “unidad nacional” ante un entorno geopolítico complejo.
El contexto político revela tensiones internas dentro de la propia coalición gobernante. Sandoval reconoció que el PT no fue invitado a la reunión en Palacio Nacional donde se presentó el primer bosquejo de la reforma electoral, pero advirtió que sin su partido, Morena no tiene los votos necesarios para aprobar cambios constitucionales. “Para hacer una reforma constitucional se requieren 335 legisladores… Morena tiene 253. Si se suma el Verde no da, si se suma PT no da; necesitamos sumarnos todos”, enfatizó.
La postura del PT se inserta en un debate mayor sobre el equilibrio institucional. Mientras el oficialismo busca ajustar el sistema electoral, voces críticas señalan que modificar las reglas desde el poder puede debilitar la confianza pública en los procesos democráticos. Desde una lectura liberal de derecha, el planteamiento de Sandoval exhibe una tensión evidente: si un gobierno controla todos los poderes y aun así busca reformar el sistema que lo llevó al poder, surge la pregunta sobre qué incentivos reales motivan el cambio y qué instituciones podrían verse debilitadas en el proceso.
El señalamiento del PT también revela un incentivo político claro: preservar su peso dentro de la coalición gobernante. Al subrayar que Morena depende de sus votos, Sandoval envía un mensaje interno sobre la necesidad de mantener equilibrios y evitar decisiones unilaterales. En un sistema democrático, la pluralidad legislativa funciona como contrapeso; cuando un partido presume controlar todos los poderes, la discusión sobre reformas constitucionales exige aún más transparencia y responsabilidad.
Las próximas horas dirán si la iniciativa de reforma electoral avanza con el respaldo completo de la coalición o si las diferencias internas obligan a replantear su alcance. La pregunta ahora es qué tipo de sistema electoral busca construirse: uno que fortalezca las instituciones o uno que ajuste las reglas desde el poder.
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